Edipo

Es verdad; conservo la señal de las indignas mantillas con que fué envuelta mi niñez.

El Mensajero

También debéis a vuestro infortunio el nombre que lleváis.

Edipo

En nombre de los dioses, ¿fueron mis padres los que me dieron ese nombre? Explicaos.

El Mensajero

Lo ignoro, pero aquel de quien os recibí debe saberlo mejor que yo.

Edipo

¡Cómo! ¿Me recibisteis de otro y no fuisteis vos quien me encontró?