Edipo (Viendo al pastor que le traen.)
Sí, sin haber visto nunca a ese anciano, puedo hacer alguna conjetura; creo adivinar al pastor cuya presencia deseamos hace tiempo; su mucha edad concuerda con lo que se ha dicho y con la de este Extranjero. (Señalando al Mensajero venido de Corinto.) Reconozco, además, a los que le conducen; están a mi servicio. Pero vosotros (al Coro) que le habéis conocido antiguamente, debéis saber mejor que yo...
El Coro
Es él, le reconocemos, estad bien seguro. Era, más que otro alguno, adepto a Layo, de quien guardaba los rebaños.
Edipo
A vos os interrogo ante todo, habitante de Corinto: ¿ese anciano es el que queréis designar?
El Mensajero
El mismo que veis.
ESCENA V
Los precedentes, el DOMÉSTICO