[55] Disquisiciones náuticas, tomo II. Para los que desconocen la vida de mar no será impertinente expresar que desde tiempo inmemorial hasta ahora, aunque mucho he que desapareció la vela, sigue la campana de las naves de todas las marinas del mundo, tocándose por ampolletas, y como ocho de estas, ó cuatro horas dura la guardia, no dan nunca las campanas más de ocho golpes, repitiéndolos en la guardia siguiente, con intervalos que diferencian la hora y la media, como sigue:
| CAMPANADAS HORAS | |
| I | 4½, 8½, 12½ |
| II | 5, 9, 1 |
| II—I | 5½, 9½, 1½ |
| II—II | 6, 10, 2 |
| II—II—I | 6½, 10½, 2½ |
| II—II—II | 7, 11, 3 |
| II—II—II—I | 7½, 11½, 3½ |
| II—II—II—II | 8, 12, 4 |
Los pajes antaño cantaban al volver la ampolleta:
Buena es la que va,
Mejor es la que viene;
Una (ó las que fueren) es pasada y en dos muele:
Mas molerá si Dios quisiere;
Cuenta y pasa, que buen viaje faza.
¡Ah de proa! ¡Alerta; buena guardia!
[56] En las Disquisiciones náuticas del autor de este artículo.
[57] Véase la reproducción de la Carta, publicada en El Centenario, t. I.
[58] El libro del conocimiento de todos los reinos, tierras y señoríos que son por el mundo, publicados por el Sr. D. Marcos Jiménez de la Espada en el Boletín de la Sociedad geográfica de Madrid, t. II.
[59] Fernando Duro, Tradiciones infundadas, pág. 267.
[60] Tradiciones infundadas citadas antes.
[61] Ramusio, Della navigatione e viaggi, raccolta, t. III. fol. I.
[62] Insignis Almiranda Historia de reperta primum occidentali India a Christophoro Colombo.