114. Dia 12. Habiéndose el enemigo acampado en las canteras del pueblo, distante casi tres leguas de él, y ya á la vista, al caer de la tarde, los PP. del pueblo de San Miguel se fueron huyendo tambien al dicho Piratiní, no salvando nada del pueblo de San Miguel, sino que escondidas acá y acullá, y enterradas las cosas, se fueron. Esto se hizo por falta de bueyes y de caballos que llevasen los trastes en carros; porque en estos dias, moviéndose, como es costumbre, una disencion entre los indios, no sé porque sospecha, originada de que se hubiesen dado caballos á un paisano, llamado Tary, que se habia pasado á los enemigos, que aquel los tenia bastantemente gordos, viniendo los demas españoles en flacos y exaustos, como los soldados de los otros pueblos, quitaron á los pobrecitos Miguelistas casi todos los caballos y bueyes. De aquí nació que, despues de la salida de los PP., los soldados de los otros pueblos, especialmente los de San Nicolas, los Angelotes y Tomistas, pillaron todos los bagages y el bastimento que se habia dejado en el pueblo, habiendo hecho pedazos las puertas, y aporreado al portero, se llevaron cuanto encontraron: y despues de saqueada la casa de los PP., le pegaron fuego: el que, tomando cuerpo en los techos, descubrió muchas cosas que estaban escondidas en los entablados, dejando por presa de los indios lo que no consumia. Tambien pegaron fuego al pueblo, pero la gran lluvia que cayó esta noche apagó el incendio, quemándose toda la casa de los PP., mas no la iglesia, á la que perdonaron las llamas, dudándose si atajado por el Santo Patrono San Miguel, ó por sus altos paredones de piedra.

115. Entretanto, los PP., con toda la gente del pueblo, pasaron la noche muy lluviosa en el campo, sin tiendas. No obstante, las trageron al dia siguiente, 13 de Mayo, y en el pueblo, habiéndose quedado encerradas en su claustro las mugeres, que llaman recogidas, como viesen las llamas, y sospechasen lo que era, golpearon fuertemente las puertas, y al cabo los del lugar las soltaron, y los de San Angel las llevaron á su pueblo. Los moradores de los demas que estaban aquí, midiendo ya su mal por el ageno, empezaron con mucha actividad á poner en salvo las cosas del pueblo.

[Footnote 1: Ensayo de la historia civil del Paraguay, etc., tom. III, pág. 58.]

[Footnote 2: Diario de Henis, pág. 46.]

[Footnote 3: El dia 14 de Noviembre de 1754.]

[Footnote 4: Pàgina 46.]

[Footnote 5: El Marques de Valdelirios recuerda estos hechos al Gobernador D. Pedro de Cevallos, en un largo oficio que lo dirigió, en Setiembre de 1759, desde San Nicolas: diciéndole, que, "segun le aseguraron, no se habia suspendido la obra hasta que hubo noticia de la funcion de Caybaté, y que entonces arrojó los pinceles el Coadjutor que estaba trabajando en ella.">[

[Footnote 6: Forma la IV parte de la "Coleccion general de las providencias hasta aquí tomadas por el Gobierno sobre el estrañamiento y ocupacion de temporalidades de los Regulares de la Compañia de Jesus, de España, Indias, etc. Madrid, 1767, 4to." Con este motivo publicó Ibañez por primera vez el texto de Henis, con el título de Ephemerides belli guaranici, ab anno 1754; con una version al castellano, cuya inexactitud se empeñó en demostrar el P. Muriel en sus Apéndices á la traduccion latina de la Historia del Paraguay del P. Charlevoix, que publicó en Venecia en 1779, fol.]

[Footnote 7: D. Pedro de Cevallos atacó dos veces la Colonia: la primera en 1762 siendo Gobernador de Buenos Aires; y la segunda, que aseguró definitivamente á España la posesion de esta plaza, el año de 1777.]

[Footnote 8: En la guerra de 1802 entre España y Portugal, esta última potencia se apoderó de los siete pueblos, situados en la márgen izquierda del Uruguay.]