o a mi padre di en su nombre
el sí; mas porque me asombre,
sin que mi honor lo resista,
se entró al alma, a escala vista,
por la misma vista un hombre.
Vióle en ella, y fuera exceso,
digno de culpar mi error,
a no saber que el amor
es niño, ciego y sin seso.
¿A un hombre extranjero y preso