[42] Ignoramos cual sea esta tribu, de la que ninguna mencion se hace en las demas histórias de la conquista.—El editor.

[43] De estas ovejas escriben Acosta, (lib. 4, cap. 36 y 41; y Lopez, part. 2, cap. 142), que no se hallan en otra parte que en la tierra del Perú, y que son de dos géneros, domésticas y silvestres, de las cuales estas tienen mas blanda la lana, aquella gruesa. Pueden llevar desde 50 á 100 libras de carga: tambien se usa andar en ellas á caballo, pero despacio. Fatigadas, vuelven la cabeza al caballero, y échanle en la cara una agua que hiele: echadas con la carga, no se levantan, aunque las maten á palos, y quitandoles la carga, se levantan. Al vivo van pintadas; pero mejor Garcilaso, Comentários Reales, tom. I.

[44] Casi todos los nombres indios de este capítulo y de los que siguen, son ininteligibles, y los hemos puesto en letra bastardilla, para que se distingan. Lo único que puede decirse es que pertenecen á naciones fronterizas del Perú, en las provincias de los Chiriguanos y los Chiquitos.—El editor.

[45] Herrera, Decada 7, cap. 15, fol. 235

[46] Son las niguas, que los Tupís llaman Attune. Juan Stadio, Historia del Brasil, lib. 2, cap. 23.

[47] Esta ciudad, de que hace aquí mencion el autor, fué fundada por el capitan Peranzures, año 1538, y la llamó Plata, (que es Argentum), por la abundancia de ella.

[48] Era Diego Centeno, á quien el licenciado Gasca señaló límites en la gobernacion, y le dió la instruccion que refiere. Herrera, Decada 8, lib. 5, cap. 1 y 2, fol. 96. Pero murió antes de ir. Herrera, Decada 8, lib. 4, cap. 15, fol. 88.

[49] Lo que se dice aquí que llegaron á los Guapás, y que despues recibió cartas de Lima, ciudad real, que es metrópoli del Perú donde reside el virey y está la suprema Audiencia, es menester que sucediese el año 1549; porque el año de 1548 el Señor Gonzalo de Pizarro fué condenado á muerte en el mes de Abril, por el Presidente licenciado, (ó como quiere Lopez), D. Pedro la Gasca, año de 1550: y el dicho la Gasca en Julio ya habia vuelto á España,[50] y su vuelta pone (Herrera, Decada 8, lib. 6, cap. 7, fol. 130, en este año de 1550.) Que el Potosí y la Plata, de cuyos lugares se hace aquí mencion, y á que muy cerca llegó este general, abundasen de plata, lo escribe el dicho Lopez, cap. 13, de su Historia de Indias, y que cien libras de metal, que se sacaban de las minas de Potosí, dejaban cincuenta de plata pura: mas estas minas de plata fueron halladas año de 1547, como dice Pedro de Cieza, Crónica, cap. 110, lib. 4, cap. 6. Herrera, Decada 8, lib. 2, cap. 14, fol. 40; ó como Acosta, año 1545. De suerte que, estando el general en Guapás, no eran acaso tan conocidas y célebres, aunque el Emperador en el mismo año 1549 recibia por su quinto real, cada semana, treinta mil, y muchas veces cuarenta mil libras de plata: y en lugar de jornal se daba á los mineros, por el trabajo de una semana, una, y algunas veces, dos libras de plata. Tambien escribe Acosta que hubo tanta abundancia de plata en el Perú, que en mucho tiempo ni se labró ni se acuñó: y que no se usaba moneda acuñada de que al Cesar habia de pagarse el quinto real; de suerte, que muchos piensan que ni aun la tecera parte se hacia moneda, ni se le pagaba el quinto. Sin embargo, se dice que tocaron al Emperador, por el quinto, desde el año en que se descubrieron las minas, hasta el año 1564, setenta y seis millones; y desde el año de 1564 hasta el de 1585, treinta y cinco millones. Hasta aquí Lopez, Cieza y Acosta. (Herrera, Decada 8, cap. 15, lib. 2, fol. 5.) (Nota de Hulsio.)

[50] Pero este argumento es débil, y no tiene conexion con los hechos que se alegan, porque el año de 1548, fué cuando Nufla de Chaves llegó á Lima y Domingo de Irala se volvió á la Asumpcion, y prosiguió en su gobierno por la muerte de Diego Centeno y Diego Sanabria. Herrera, Decada 8, lib. 5, cap. 1, par. 2, fol. 96. (Nota de Barcia.)

[51] Herrera, Decada 7, lib. 10, cap. 15, fol. 236. Decada 8, lib. 2, cap. 17, fol. 43.