El número de casualidades que resultó solamente por el efecto del estallido (es decir a causa de presión simple) fue probablemente insignificante comparado con lo que fue causado por otros efectos.

Las porciones centrales de las ciudades debajo de las explosiones sufrieron casi destrucción completa. Los únicos objetos que sobrevivieron fueron las estructuras de un pequeño número de edificios fuertes de concreto reforzado que no fueron derrumbadas por el estallido. La mayoría de estos edificios sufrieron daño extensivo a causa de los incendios interiores, y sus ventanas, puertas, y particiones fueron abofeteadas, y todas otras fijaciones que no fueron partes integrales de las estructuras de concreto reforzado fueron consumidas por el incendio o se fueron llevada; las casualidades de tales edificios cercas del centro de la explosión fueron casi 100%. En Hiroshima incendios aparecieron simultáneamente por todo el terreno central vasto y llano de la ciudad; estos incendios combinaron pronto para crear una tormenta de incendio (vientos fuertes que soplan hacia el centro de una conflagración grande) similar con ésas causadas por ataques incendiarios masivos; la conflagración resultante terrífica se quemó por completo casi todo que no fue ya destruido por el estallido en una área aproximadamente circular de 4.4 millas cuadradas a la redonda del punto exactamente bajo la explosión (este punto se asignará como X en lo sucesivo). Incendios similares comenzaron en Nagasaki, pero no resultó una tormenta de incendios como en Hiroshima a causa de la forma irregular de la ciudad.

En las dos ciudades el estallido destruyó todo completamente adentro de un radio de 1 milla del centro de la explosión, aparte de estructuras de concreto reforzado como se nota arriba. La explosión atómica destruyó casi completamente la identidad de Hiroshima como una ciudad. Más de un cuarto de la población fue matada de un solo golpe y un cuarto adicional fue lastimada gravemente, de modo que aun cuando no había daño a estructuras o a instalaciones la vida urbana normal había estado completamente destrozada. Casi todo fue dañado fuertemente hasta un radio de 3 millas a causa del estallido, y más lejos de este daño de distancia, aunque comparativamente ligero, daño extendió para algunas más millas. Vidrio fue roto hasta 12 millas.

En Nagasaki, un terreno más pequeño de la ciudad fue destruido actualmente que en Hiroshima, porque las colinas que cercaron la área del objetivo limitó la extensión del estallido enorme; pero examinación prudente de los efectos de la explosión dieron testimonio de los efectos del estallido más grandemente que en Hiroshima. Destrucción total esparzo por una área de 3 millas cuadradas. Más de un tercio de los 50.000 edificios en la área del objetivo de Nagasaki fueron destruidos o seriamente dañados. La destrucción total de las obras enormes de acero y de la fábrica de torpedos fue especialmente impresionante. Las estructuras de acero de todos los edificios a una milla de la explosión fueron alejadas, como por una mano enorme, del punto de detonación. La área quemada severamente extendió por 3 millas de longitud. Las laderas hasta un radio de 8.000 pies fueron tostadas, dañándolas una apariencia otoñal.

CONCLUSIONES PRINCIPALES

Los siguientes son las conclusiones principales de una examinación acabada de los efectos de las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki:

1. Cantidades peligrosas de radioactividad persistente no fueron presentes después de la explosión así fue determinado por:

A. Medidas de la intensidad de radioactividad al tiempo de la investigación; y

B. Falta de evidencia clínica de personas dañadas por radioactividad persistente.

Los efectos de las bombas atómicas sobre humanos fueron de tres tipos principales: