[364] Esto es, «en que agradece como un servicio lo que debemos hacer por nuestro provecho».

[365] Hoy los pronombres personales átonos nunca se anteponen al infinitivo, sino que se le posponen enclíticos. (V. Bello Gram. § 915). Fray Luis de Granada dice «que nadie sea osado a la despertar». (Guía de pec. I. 16. § 1 B. AA. EE. VI, 61 a.) Sólo como provincialismo se conserva la costumbre arcaica; en Asturias, por ejemplo, se puede decir: «hay que lo dejar», «tengo que os contar».

[366] Este es antiguo defecto español atestiguado por algunos extranjeros; el barón alemán Conrado de Bemelberg, que para perfeccionarse en el castellano viajó por España ocho años después de muerto Fray Luis, escribe en una carta, fecha en agosto de 1599, dando cuenta a su padre de lo que le parecía nuestra tierra: «quien en España quiere negociar, más que ordinaria paciencia ha de tener, pues a mediodía tienen costumbre de levantarse, y después de levantados ir a la misa, acabada la cual se meten a comer, y después de la comida, o a jugar o a dormir o pasearse a caballo por las calles».

[367] En sus pecados de ellos no es de ellos un inútil pleonasmo, sino que está exigido por la vaguedad del su, que no determina si el poseedor es masculino o femenino, ni singular o plural. Hoy esta doble indicación del posesivo no se conserva sino cuando el poseedor es usted: «su padre de usted», «su casa de usted».

[368] Nótese la frase, no registrada en los Diccionarios: hacer honra y estado de una cosa, ‘fundar en ella su condición y su dignidad’.

[369] Vuestra merced se dirige a Doña María Varela Osorio, a la cual dedicó su obra Fray Luis de León.

[370] Errar la letra es frase figurada; tómase en sentido propio «equivocarse en la escritura o lectura», cuando se trata de algún documento escrito, sobre cuya interpretación se discute. El uso de esta expresión, u otras análogas, era muy corriente. En la Celestina (auto IX) se dice, hablando de las veces que se debe beber: «Madre, pues tres veces dicen que es lo bueno y honesto todos los que escribieron.—Hijos, estará corrupta la letra: por trece, tres.» (Véase Rev. de Filología Española, IV, 50).

[371] Homero calificó a la Aurora de dedos de rosa y según él todos los poetas clásicos; Ovidio llámala rosea dea (Ars. am. III. 84). Claro es que en el Renacimiento esta denominación era un lugar común. Cervantes la llamó rosada aurora (Quijote I. 2).

[372] Hacer plaza no está registrado en los diccionarios con el sentido que aquí tiene de ‘hacer ostentación’. Sólo se le apunta el significado de ‘sacar a la plaza o publicar una cosa’.

[373] Figura dice la edición de Salamanca 1586, pero debe ser errata.