22Judas (no Iscariote) le dijo, «Señor, ¿Qué ha pasado, para que te reveles a nosotros, pero no al mundo?»
23Jesús le contestó, «Si alguien me ama, Mi Padre lo amará, y nosotros iremos a él, y haremos nuestra casa con él[[162]]. 24Quien no me ama, no sigue mis palabras. La voz que ustedes oyen no es la mía, sino del Padre que me envió. 25Les he dicho estas cosas mientras aún estoy viviendo con ustedes. 26Pero el Consejero[[163]], el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombré, Él les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que les he dicho. 27Dejo Paz en ustedes. Les doy mi Paz; se las doy no como el mundo la da. No dejen que sus corazones se angustien, ni tengan miedo[[164]]. 28Ustedes escucharon que les dije, `Me voy, y vendré a ustedes.´ Si ustedes me amaran, ustedes se regocijarían, porque dije `Voy al Padre;´ pues el Padre es más grande que Yo. 29Les he dicho esto antes de que ocurra, para que cuando ocurra, ustedes puedan creer. 30No hablaré mucho más con ustedes, porque el príncipe del mundo viene, pero él no tiene nada en mí[[165]]. 31Pero que el mundo sepa que amo al Padre, y el Padre me ha ordenado, y así obró. Levantémonos, vámonos de aquí.
15
1«Soy la verdadera vid[[166]], y mi Padre es el sembrador. 2Toda rama de mi que no da fruto, Él la retira. Toda rama que da fruto, Él la poda[[167]] para que pueda dar más frutos. 3Ustedes ya están podados por la palabra que les he dicho. 4Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como la rama no puede dar fruto por si misma, a menos que permanezca en la vid, así ustedes tampoco pueden, a menos que permanezcan en mí. 5Soy la vid. Ustedes son las ramas. Quien permanezca en mí, y yo en él, dará muchos frutos, porque apartados de mí ustedes no pueden hacer nada. 6Si alguien no permanece en mí, será arrojado como una rama seca[[168]]; y los recogerán, los arrojarán al fuego y arderán[[169]]. 7Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes[[170]], pidan cualquier cosa que deseen, y se les realizará.
8«En esto se da gloria a mi Padre, que ustedes den muchos frutos; y que así sean mis discípulos. 9Así como mi Padre me ha amado, así también los he amado. Mantenganse en mi amor. 10Si siguen mis mandamientos, permanecerán en mi amor; tal como yo he seguido los mandamientos de mi Padre, y me mantengo en su amor. 11Les he dicho estas cosas, para que la felicidad perdure en ustedes, y para que su felicidad pueda ser completa.
12«Este es mi mandamiento, que se amen unos a otros, como yo los he amado. 13Nadie puede tener más amor, que quien entrega su vida por sus amigos. 14Ustedes son mis amigos, si hacen cualquier cosa que les ordene. 15No los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que su señor hace. Sino que los he llamado amigos, porque todo lo que he oído de mi padre, se los he dado a conocer. 16Ustedes no me escogieron, sino que yo los escogí, para que fueran y dieran fruto, y para que su fruto se mantuviera; para que el Padre pueda darles cualquier cosa que pidan en mi nombre.
17«Les ordeno esto, que se amen unos a otros. 18Si el mundo los odia, sepan que a mí me ha odiado antes que a ustedes. 19Si fueran del mundo, el mundo amaría a los suyos. Pero como no son del mundo, porque yo los he elegido fuera del mundo[[171]], entonces el mundo los odia. 20Recuerden la palabra que les dije: `Un siervo no es más grande que su señor.´ Si me persiguieron, también los perseguirán. Los que sigan mi palabra, también seguirán la de ustedes. 21Pero todas estas cosas se las harán por causa de mi nombre, porque no conocen a quien me envió. 22Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, ellos no habrían pecado; pero ahora no tienen excusa para su pecado. 23Aquel que me odia a mí, odia a mi Padre también. 24Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que nadie más hizo, no habrían pecado. Pero ahora que han visto, también nos han odiado al Padre y a mí. 25Pero esto ha ocurrido para que la palabra que estaba escrita en su ley se cumpliera, `Me odiaron sin causa alguna.´
26«Cuando venga el Consejero , el espíritu de la Verdad que procede del Padre, a quien les enviaré desde el Padre, Él dará testimonio sobre mí. 27Ustedes también darán testimonio, porque han estado conmigo desde el comienzo.
16
1«Les he dicho estas cosas, para que no tropiecen[[172]]. 2Los sacarán de las sinagogas. Sí, vendrá el tiempo en el que cualquiera que los mate, pensará que ofrece un servicio a Dios. 3Harán estas cosas[[173]] porque no han conocido ni al Padre, ni a mí. 4Pero les he dicho estas cosas, para que cuando llegue el tiempo, puedan recordar que se las había dicho. No les dije estas cosas desde el comienzo, porque estaba con ustedes. 5Pero ahora me voy donde aquel que me envió, ¿Ninguno de ustedes me pregunta, `A donde vas?´ 6Como les he dicho estas cosas, la preocupación ha embargado sus corazones. 7Sin embargo les digo la verdad: Es ventaja para ustedes que yo me vaya, porque si yo no me fuera, el Consejero no vendría a ustedes. Pero si me voy, se los enviaré. 8Cuando venga, condenará[[174]] al mundo por el pecado, por la rectitud y por el juicio; 9por el pecado, porque no creen en mí; 10por la rectitud, porque voy al Padre y no me verán más; 11por el juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado[[175]].