1Así que Pilato tomó a Jesús[[186]], y lo flageló. 2Los soldados trenzaron espinas en una corona, la pusieron sobre su cabeza y lo vistieron con un manto púrpura. 3Se mantenían diciendo, «!Salve, Rey de los Judíos¡» y golpeándolo.
4Entonces Pilato salió de nuevo, y les dijo, «Observen, se los traigo, para que sepan que no encuentro bases para condenarlo.»
5Entonces Jesús salió, llevando el manto púrpura y la corona de espinas. Pilato les dijo, «¡Observen, al hombre!»
6Entonces cuando los jefes de los sacerdotes y los oficiales lo vieron, gritaron diciendo, «¡Crucifícalo¡ ¡Crucifícalo!»
Pilato les dijo, «Tómenlo ustedes mismos, y crucifíquenlo, porque no encuentro bases para condenarlo.»
7Los judíos le contestaron, «Tenemos una ley, y de acuerdo a nuestra ley, Él debe morir, porque se ha creído el Hijo de Dios.»
8Entonces cuando Pilato escuchó esto, se asustó más. 9Entró a la tienda de nuevo, y le dijo a Jesús, «¿De donde eres?» Pero Jesús no le respondió. 10Pilato entonces le dijo, «¿No me estás hablando? ¿No sabes que tengo el poder para liberarte, y tengo el poder para crucificarte?»
11Jesús le contestó, «No tendrías poder alguno contra mí, si no te hubiera sido dado desde arriba[[187]]. Así que quien me ha entregado a ti tiene mayor pecado.»
12Tras esto, Pilato buscaba liberarlo, pero los Judíos gritaron diciendo, «¡Si liberas a este hombre, no eres amigo del Cesar! ¡Cualquiera que se crea rey habla contra el Cesar!»
13Entonces cuando Pilato escuchó estas palabras, sacó a Jesús, se sentó en la silla del juez en un lugar llamado «El Pavimento[[188]],» en Hebreo «Gabbatha.» 14Era el día de la preparación de la Pascua, era cerca de la sexta hora.[[189]]Le dijo a los Judíos, «¡Observen a su Rey!»