38Después de esto, José de Arimatea, siendo discípulo de Jesús, en secreto por miedo a los judíos, le pidió a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Jesús. Pilato le dio permiso. Entonces fue y se llevó el cuerpo. 39Nicodemo, quien había ido donde Jesús en la noche, también fue con una mezcla de mirra y aloe, como cien libras[[193]]. 40Así que se llevaron el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en ropas de lino con la mezcla de hierbas de acuerdo a la costumbre judía para enterrar. 41En el lugar donde fue crucificado había un jardín. En el jardín había una tumba nueva donde ningún hombre había yacido antes. 42Entonces a causa del día de preparación de los judíos (pues la tumba estaba a mano) dejaron a Jesús allí.

20

1Ocurrió que el primer día de la semana, María Magdalena fue temprano a la tumba, mientras aún estaba oscuro y vio que la piedra había sido retirada de la tumba. 2Entonces corrió y fue donde Simón Pedro, y el otro discípulo a quién Jesús amaba, y les dijo, «¡Se han llevado al Señor de la tumba, y no sabemos[[194]] donde lo han dejado!»

3Entonces Pedro y el otro discípulo salieron, y fueron hacia la tumba. 4Ambos corrieron. El otro discípulo sobrepasó a Pedro, y llegó primero a la tumba. 5Deteniéndose y mirando,vio las ropas de lino allí, pero no entró. 6Entonces Simón Pedro llegó siguiéndolo, y entró a la tumba. Vio la ropa de lino 7y la que había tenido sobre su cabeza, enrollada en otro lugar, separada del resto de ropa. 8Entonces el otro discípulo que había llegado primero también entró a la tumba,vio y creyó. 9Pues hasta entonces no conocían la Escritura, de acuerdo a la cual, Él debía resucitar de entre los muertos. 10Entonces los discípulos fueron de nuevo a sus casas.

11Pero Maria se mantuvo fuera de la tumba llorando. Mientras lloraba, se arrodilló[[195]], miró en la tumba, 12y vio dos ángeles vestidos de blanco, uno a la cabeza y otro a los pies de donde había estado el cuerpo de Jesús. 13Le dijeron, «¿Mujer, por qué estás llorando?»

Ella les dijo, «Porque se han llevado a mi Señor, y no se donde lo han dejado.» 14Cuando había dicho esto, dio vuelta y vio a Jesús de pie, pero no supo que era Jesús.

15Jesús le dijo, «¿Mujer, por qué estás llorando? ¿A quién buscas?»

Ella, suponiendo que se trataba del jardinero, le dijo, «Señor, si te lo has llevado, dime donde lo has puesto, e iré a llevármelo.»

16Jesús le dijo, «María.»

Ella se volteó y le dijo[[196]], «¡Rabuni!» que significa «¡Maestro!»