4
1Así que cuando el Señor[[37]] supo que los fariseos habían oído que Él estaba haciendo y bautizando más discípulos que Juan 2(aunque Jesús mismo no los bautizaba, sino sus discípulos), 3dejó Judea, y salió hacia Galilea. 4Necesitó pasar por Samaria. 5Así que fue a una ciudad de Samaria, llamada Sicar, cerca a la parcela de tierra que Jacob dio a su hijo, José. 6El pozo de Jacob[[38]] estaba allí. Jesús entonces, cansado de su viaje, se sentó cerca al pozo. Era cerca de la sexta hora[[39]]. 7Una mujer de Samaria vino a sacar agua. Jesús le dijo, «Dame de beber.» 8Porque sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos.
9Entonces la mujer samaritana le dijo, «¿Cómo es esto que tu, siendo Judío, me pides de beber a mí, una mujer samaritana?» (Porque los Judíos no tenían trato con los samaritanos.)
10Jesús le contestó, «Si tu conocieras los regalos de Dios,[[40]] y quien es quien te dice, `Dame de beber,´ le habrías pedido y Él te habría dado agua viva.»
11La mujer le dijo, «Señor, tu no tienes con que sacarla, y el pozo es profundo. ¿De donde entonces tienes agua viva? 12¿Eres más grande que nuestro padre, Jacob, quien nos dio este pozo, y bebió de aquí él mismo, como hicieron sus niños, y sus rebaños?»
13Jesús le contestó, «Todo aquel que beba de esta agua volverá a tener sed, 14pero aquel que beba del agua que yo le de, no volverá a tener sed; sino que el agua que yo le de será en él una fuente de agua que salta a la vida eterna [[41]].»
15La mujer le dijo, «Señor, dame de esa agua, para no tener sed de nuevo, y para no tener que recorrer todo el camino hasta aquí a sacar.»
16Jesús le dijo, «Ve, llama a tu marido, y vuelve.»
17La mujer le contestó, «No tengo marido.»
Jesús le dijo, «Dijiste bien, `No tengo marido,´ 18porque tuviste 5 maridos; y con el que estás ahora no es tu marido. Esto que has dicho es verdad.»