Olvidarla cuyo só
Es muy grand pena pensar,
Porque su par non nasció
Nin virtut tanta no dió
Dios á quien más quiso dar,
Mas el tiempo, que apeteçe
Apetitos muy extrannos,
Non guardando quien meresçe,
Mas, lo que meior paresçe,
Con amor lleno de engannos.
Soy en tal punto venido,
Que ardo entre dos fuegos;
Del uno soy ofendido,
Y del que ménos mardido,
Syn valer fuerça de ruegos.
Ia non sé qué me desir,
Nin ménos qué me faser,
Porque non puedo servir
Syn mucho más de servir
Á quien debo complaser.
Amor me manda una cosa
Que desmanda lealtad,
Quiere amor vida ioiosa,
É servir la más fermosa
Por complir la voluntat,
Y estando en este debate,
Entre lealtat et amor,
Yo mirando el grand contraste,
Vi el ménos fuerte conbate
Ser de campo vençedor.
Io quedé todo espantado,
Casy muerto et syn sentido,
É de amores tan plagado,
Más que nunca enamorado
Fué del arco de Cupido;
Mas luégo que recordé,
Aunque grand pena sentia,
Tan alegre me fallé,
Que de mi nada curé,
Contemplando en quién servia.
É con esta conclusion
Solté mis velas al viento,
Mas creciendo mi pasion,
Con dudosa salvacion
De todo mi pensamiento,
Syn otra rason pensar
Nin mal que pueda seguir,
Porque más grave passar,
Muy luenga vida penar,
Que breve muerte morir.
Sabes que me acuerdo agora
De aquel tiempo que io burlaba
De los que sirven, sennora,
Nin quien ydolas adora,
Nin de amores se quexaba;
Mas agora claramente
Por mi mal veo el ajeno,
Que la pena del padesciente,
Si es de amor mucho ferviente,
Es maior que del infierno.
Pues vengamos al efecto
De secreta execucion,
Porque amor mucho perfecto
So silencio muy secreto
Fase poca habitacion.
É pues soys tan lynda dama,
Do virtud tanta depende,
Vos amat á quien vos ama,
Conservando vuestra fama
De lengua mala que ofende.
Porque amo vuestro honor
En verdat como el mio,
Aunque soy vuestro amador,
Amenguar vestro valor,
Non creays que io querria;
Solamente el platicar,
É mirar et ser mirado,
É yr et replicar,
É poder vos recontar
El martyrio mio passado.
Que aunque io vuestro me llame,
Ya non só sennor de mí,
Nin por mucho que vos ame,
Nin me quexe nin reclame,
Soy de aquella á quien me dí,
Que dar á otro lo quesme dado
Es enganno et grand vilesa;
Mas amar et ser amado,
É vivir enamorado,
Es muy noble gentilesa.
Viendo vuestra fermosura
Sin medida et syn peso,
Yo perdí toda cordura,
Et vuestra desenvoltura
Me sacó fuera de seso;
Que iamas en mí torné,
Fasta agora en esta hora,
Que fallé dada mi fe
Á quien nunca olvidaré
Por servir otra sennora.