VI. [Pág. 38.] Lope de Stúñiga.
Si mis tristes pensamientos.
Cancionero general, 1511, fólio 50.
VII. [Pág. 42.] Johan Rodriguez del Padron.
Fuego del divino rayo.
Cancionero general, 1511, fólio 17. Su apellido era Rodriguez de la Cámara; pero se le llamó del Padron en muchos Cancioneros por ser éste el lugar de su nacimiento: de ambas maneras está escrito en el codice, y tambien de la Cámera y del Pedron, lo cual es manifiesto error del copiante; nosotros le hemos dejado sólo los dos primeros. Fué criado del arzobispo de Sevilla cardenal de San Pedro, D. Juan de Cervántes, y estando á su servicio escribió un libro con el título de El siervo libre de amor, dedicado á su mayor amigo, Gonzalo de Medina, juez de Mondoñedo. Es una novela de los amores de Ardenlier y Liessa, suceso que supone pasa á orillas del mar, cerca de Padron, cuyas antigüedades y armas describe; ha sido publicada por el Sr. Murguía en su apéndice al Diccionario de Escritores gallegos, que desgraciadamente para nuestra bibliografía está sin concluir. Á sus composiciones en verso, algunas de las que son bellísimas, debió este poeta su fama merecida, siendo de lamentar que no se hayan publicado reunidas é ilustradas convenientemente. Compuso tambien en prosa un tratado sobre la nobleza y la heráldica, que se conserva inédito en la biblioteca del Sr. Duque de Osuna, llamado Cadira de honor, fecha á ruego de algunos señores mancebos de la córte del Rey D. Juan el Segundo, al final del que existe una nota, cuyo epígrafe es: Síguese una carta de Juan Rodriguez, no se sabe para quién la haya escripto, que paresce averla hecho quando se partia á ser fraile en el santo sepulcro de Jerusalem, yendo desnaturado del reino. No sabemos si, en efecto, llevó ó no á cabo su propósito, ni el lugar y año en que murió.—Cancionero de Baena, pág. 696. Madrid, 1851.
VIII. [Pág. 44.] El Marqués.
Ya la grand noche passaba.
Le falta decir, despues del Marqués, de Santillana, de quien en efecto es; tambien le falta el epígrafe que le puso su autor, y es el de Querella de amor. Se publicó en el Cancionero general de 1511, fólio 24, pero falta de las estrofas cuarta y sexta: tambien en el Cancionero de Juan Fernandez de Constantina, y creyéndola inédita, la publicó D. Tomás Antonio Sanchez en la pág. 143 del tomo I de su Coleccion de poesías castellanas anteriores al siglo XV, error que rectificó el Sr. Marqués de Pidal en su introduccion al Cancionero de Baena, pág. LXXIX, nota. Por último, el Sr. D. José Amador de los Rios, en su edicion de las Obras del Marqués de Santillana, Madrid, 1852, la publicó tambien, haciendo notar todas las variantes, que son muchas, y colocadas las estrofas en distinto órden del que tienen en el Cancionero llamado de Stúñiga, que publicamos hoy.
Don Íñigo Lopez de Mendoza, marqués de Santillana, conde del Real de Manzanáres y señor de Hita y Buitrago, hijo de D. Diego Hurtado de Mendoza, almirante mayor de Castilla, y de doña Leonor de la Vega, su segunda mujer, nació en Carrion de los Condes el 19 de Agosto de 1398. Huérfano á los siete años de padre, quedó con sus hermanos al cuidado de su madre, quien no sólo le dió una educacion esmerada, sino que cuidó y defendió su patrimonio, amenazado en aquellos tiempos turbulentos por la ambicion de los grandes. Á los diez y seis años fué ya uno de los señores de Castilla que asistieron á la coronacion como rey de Aragon del infante D. Fernando de Antequera. Casado á los diez y ocho con doña Catalina Suarez de Figueroa, y entrando ya en la administracion de sus bienes, tomó parte en los acontecimientos políticos de aquellos tiempos sin descuidar por eso sus aficiones y trabajos literarios; partidario acérrimo al principio de los infantes de Aragon, se reconcilió luégo con el Condestable y con el rey D. Juan, de quien recibió la merced del título de Marqués de Santillana y Conde del Real de Manzanáres, como premio á sus servicios y al valor desplegado en la batalla de Olmedo (1445). No impidió esto, sin embargo, el que siguiese su enemistad con D. Álvaro de Luna, á quien contribuyó á derribar de su privanza en union del Conde de Placencia y otros grandes. Despues de la muerte del valido se retiró de la vida pública, dedicándose á su familia y á sus estudios en su casa de Guadalajara, en donde murió el año de 1458, segun su sobrino Gomez Manrique, que al hablar de la muerte de varios poetas dice: