Las tigres fieras farán
Ante pas con todo armento,
Habrán las arenas cuento,
Las mares se agotarán,
Que me faga la fortuna
Sy non tuyo,
Nin me pueda llamar suyo
Otra alguna.
Tú eres la caramida
Et yo soy fierro, sennora,
É me tiras toda hora
Con voluntad non fingida;
Pero non es maravilla
Ca tú eres
Espeio de las mujéres
De Castilla.
Fin darán las Alciones
Á su contínuo lamento,
Et perderán sentimiento
Los míseros Pandiones,
Del Tereo sanguinoso
Excelerato
Quando yo te sea ingrato
Nin dubdoso.
En Lipari çesará
Ántes viento et será calma,
El que plantáre la palma
Prestamente gosará
Del fruto, que pudiesse
Yo dejarte,
Olvidar, nin áun trocarte,
Nin supiesse.
De todas las otras tierras
Longincas et cercanas,
Do se falláran humanas
En las planicias et sierras,
Tú eres la más fermosa
Et más polida,
Más honesta et más sentida
Et más graciosa.
¿Quién fué tan enamorado
Que syn coraçon amasse
Nin pudiesse nin bastasse?
Ca del todo es denegado;
Asy que non puede ser
Que otra ame,
Nin syendo, te desame,
En tu poder.
Verdat sea que de grado
Te plugo lo poseiesse,
En tanto que combatiesse
Más tuyo et por tu mandado;
Pero syn otra tardança
Lo tornó
Quien primero lo firió
Con tu lança.
Fyn.
Cansado soy de fablar
É non sé que más me diga,
Mi bien et mi dolçe amiga,
Sy non tanto, que pensar
Debes que mi conclusion
Es syn fallir
Padescer, penar, morir
So tu pendon.