Nave de grande humildança
Fis por compas nin velando,
En amor fortificando
Su camino de esperança,
Las tablas de lealtança
Iunctadas con discrecion,
Enpegadas de rason
En la casa de temprança
Servando iusto timon.
Yo fise de fortalesa
El mastel et la mesana,
Las entenas de muy sana
Fusta nueva syn cortesa;
Las xarcias de firmesa,
Las velas otro que tal,
La sorra puse de sal,
Pistada con grand destresa
Con obediencia coral.
Desque vi la perfection
De aquesta preciosa nave,
En poder puse la llave
De discreta execucion;
É fise sota patron
Largos tiempos abstinencia,
Marinos á patiencia,
Conformes en opinion
Á singular diligencia.
Desque fué toda guarnida
De las cosas necessarias,
Contra fortunas contrarias
Noblemente bastecida,
Oferta siempre mi vida
Á servitud sin error,
Varé mi nave, sennor,
Con procesion ofrecida
Al templo de dios de amor.
Ya nunca tal fermosura
Vieron mis oios de cosa
En las ondas alterosa
Syn lado firme segura,
Do entré con vestidura
De grand amor estimada,
De asul et oro franiada,
Con tiseras de mesura
La falda bien cercenada.
Yo al puerto delectoso,
Á la cola la mar calma,
Más llana que non la palma
En todo tiempo reposo;
Sentí gentil amoroso,
De las bandas de Poniente,
Un ayre tanto plasiente,
Que de mis velas gososo
Le fise rico presente.
Et mi nave toda una
Rompiendo las aguas vivas
Con defensiones passivas
Á contrastar la fortuna,
Como quien va por laguna
Contento del navegar,
En un puncto vi la mar
Sin obediencia alguna
En rebelion singular.
Á las horas yo me velo
Con servicio en fil de roda,
Comportando la mar toda,
Desdennosa por el cielo,
Avisando con reçelo
De las ondas desyguales,
Vientos et grupos mortales
Vi cobiertos con el velo
De los bravos temporales.
Á cuya fuerça los muros
Del contemplar et servir
Non podia resistir
Nin los tove por seguros;
Tan espantables et duros
Eran los vientos foranos,
Otrosy los comarcanos,
Con los cielos tan escuros,
Que non veya las manos.