Ninguno non sabe tanto
Dello, triste, como yo,
Pues tristesa me cobrió
Aquel su pesado manto;
Deleyte me quiere ver,
Mi tristura non lo dexa,
Por pesar dexo plaser,
Et contento tengo quexa.

Iusto es, vista mi vida
De tanta contrariedat,
Conformar la voluntad
Con la tristesa complida;
Tomando de negro carga,
E cargado de sofrir,
Sufriendo tal vida amarga,
Dulçura será morir.

Yo, sennores, he buscado
Tanto tiempo su posada,
Que en verdad ya soy cansado,
Et non sé dó es apartada;
Á qualquier parte que siga
Nunca me dexa pobresa,
Asy gose de su amiga
Donde mora aquí franquesa.

Aquesta noble virtud
¿Quién sabe dó es agora?
Asy Dios le dé salud,
Que me diga dónde mora;
Que es mortal enemiga
Su contraria escassesa,
Asy gose de su amiga
Donde mora aquí franquesa,

Fyn.

Los trabaios et fatiga
Non se pierden por peresa;
Á osadas, Dios me maldiga,
Si trasgreo con riquesa.


IOHANN DE VILLALPANDO.

[nota XXX]