PREGUNTA DE IOHAN DE TORRES

Á IOHAN DE PADILLA.

[nota XXXII]

Vi asentado en un lusillo
Al amor, cuio mandado
Fesistes et yo cuytado,
Triste, flacco et amarillo;
Mas asy vea plaser
De quien servir me mandó,
Que fasta que me fabló
Non lo pude conoscer.

Mas desque lo conocí
É tan triste lo vi estar,
Ove terrible pesar,
Assy Dios sea por mí;
Pregunté lo que fasia,
Díxome que allí se estaba,
Que en la villa non fallaba
Quien acogerlo queria.

Yo fuy maravillado
De aquello que me disia,
Preguntéle sy habia
Al grand palacio llegado;
Respondióme: allá soy ydo,
Donde el rey me pudo ver,
Mas quiso dar á entender
Que non me habia conoscido.

Dixo: á casa del Condestable
Só ydo muchas vegadas,
Fallé las puertas cerradas,
Solamente quien me fable
Nin me responda non fallo;
Ved sy es grand amargura,
Veiendo mi mala ventura
Baxo mis oyos et callo.

Tambien dis á la posada
De Iohan de Silva que fuera,
É que en breve le dixera
Tal razon non muy limada;
Sennor, bien sabeys quién soy.
¿Puedo en vos fallar abrigo?
Dixo: andat, andat, amigo,
Tempo fué que se pasó.