Et sea la fija del alma,
Leonor, toda vestida
De negro, muy dolorida,
Á los piés, como quien llama,
Donna Beatris, sennora,
Disiendo: Venid, verés
El que tanto bien querés,
Ved en qué posada mora.
Del sepulcro tan honrrado
Quiero que sea lusillo,
La sennora de Vadillo
Cantando muy mesurado:
Todas passa en fermosura
La que dixo ende mal,
Adios, adios, Portugal,
Partir me será cordura.
Entiérreme muy apriessa,
Envuelto en un cendal doble,
En la posada muy noble
De la sennora condesa;
Á los piés de su altar,
Si por ello algo quisiere,
Denle cuanto yo tuviere
Fasta nada non quedar.
Fyn.
Si lo mio non bastáre,
Mis tios, ambos á dos,
Fasta lo pedir por Dios
Dénle quanto demandáre.
ÇAPATA.
Sennora, vuestra beldat
Me fiso ser amador
É me puso en voluntad
De ser vuestro servidor.
Por lo qual fasta que muera,
Pues que á vos primero amé,
Desde aquí vos dó mi fe
Que serés la postrimera.