La qual de la casa de sancto sobrino
Es el principio de sus propios genos
Su noble marido á ella condino
De los Moncadas notables, serenos;
Non Penélope, nin Ysifle ménos,
Non la prudente castíssima Argía
Tovieron guardados con tanta porfía
Sus inmaculados limpíssimos senos.
Puede Fortuna los bienes mundanos
Dar et quitar segund su plaser;
Pero las virtudes non son en sus manos
Nin dellas vos pudo desnuda faser;
Nunca dirán en vos conoscer
Modos nin actos que fuesen blasfemados,
Si bien morales, los quales formados
Suelen las duennas prudentes haber.
Tenes syn un sy muy grand fermosura,
Con habitud de clara bondat,
Gesto, donayre, gracia et mesura,
Con perfection de vera honestad;
Modestia, temperança sin reguridad,
Qual se requiere á vuestra noblesa,
Por uso comun con grand gentilesa
Regis vuestras fablas con moralidat.
Sennora Condesa, en vuestras faciones
En el gesto pulcro con grande armonía
Muestra haber fecho por sus proporciones
El última fuerça sotil simetría;
Las estrellas potentes la grand gerarchía
Con los elementos mostraron la prueba
Del su grand poder, fasiéndovos nueva
Sobre las otras que el mundo nos cria.
Asy, pues que tanto vos fiso compuesta
Por gracia çeleste el vestro planeta,
É sobre las damas modestas, modesta,
En grand perfection prudente, discreta,
No bastaria Homero poeta,
Syn ser ayudado de gracia divina
Á vuestros loores que humana doctrina
Non es en tal casa del todo perfecta.
El Iove potente, que el mundo gobierna,
Et ha con grand cura los cielos regido,
É fiso la clara lumbrosa lucerna
Que ha de la noche el dia partido,
Vos guarde et conserve con vuestro marido
En gracia del alta real majestad,
Porque luengos tiempos en feliçidat
Loés el su sancto nombre temido.
Fyn.
El ninno Feronte, sin seso regido,
Tomó grande empresa con simplicidat,
Así yo, illustra sennora, vos pido
Que me perdoneys con humanidat.