Vos soys la que yo elegí
Por soberana maestresa,
Más fermosa que deessa,
Sennora de quantas vi;
Vos soys la por quien perdí
Todo mi franco albedrío,
Donsella de honesto brío,
De cuyo amor me vencí.

É si cánticas de amores
Yo fago que algunos plegan,
Cierto por dicho se tengan
Que vuestros son los loores;
Donsella cuyos valores
Con pluma et mano recito,
En fablas et por escripto,
Sanad mis tristes dolores.

Nunca tal fué Virginea,
Nin la mujer de Sycheo,
Nin la fija de Pompeo,
Atalanta nin Altea;
Donsella, todo hombre crea
Que en ningund otro lugar
Nunca me verán amar
Maguer que mi muerte vea.

Ca non es tan poderoso
Vuestra non que me defienda
De seguir la tal contienda,
Pero que viva cuydoso;
Vuestro gesto desdennoso
Non fará nin yo lo creo
Donsella que mi deseo
Non vos recuente quexoso.

Última.

Viso angélico donoso,
Donsella de tal aseo
Qual yo nunca vi nin veo,
Datme vida con reposo.


JOHAN DE TAPIA.