Al pie de una cantera
de mármol de Carrara
varios gigantes bloques
restos de una gran ruina semejaban,
mientras otro, movido
por cuerdas y palancas,
a un carro conducían
muchos obreros en alegre zambra.
Diez poderosos bueyes,
uncidos por el asta,
Al pie de una cantera
de mármol de Carrara
varios gigantes bloques
restos de una gran ruina semejaban,
mientras otro, movido
por cuerdas y palancas,
a un carro conducían
muchos obreros en alegre zambra.
Diez poderosos bueyes,
uncidos por el asta,