Del olor atraído
un Zorro muy maestro
le dijo estas palabras,
a poco más o menos:
—Tenga usted buenos días,
señor Cuervo, mi dueño;
vaya que estáis donoso,
mono, lindo en extremo;
yo no gasto lisonjas
y digo lo que siento;
Del olor atraído
un Zorro muy maestro
le dijo estas palabras,
a poco más o menos:
—Tenga usted buenos días,
señor Cuervo, mi dueño;
vaya que estáis donoso,
mono, lindo en extremo;
yo no gasto lisonjas
y digo lo que siento;