y queda a buen librar descostillado,

yo me reiré muy bien, importa un pito,

como tenga mi bálsamo exquisito.

Con esta relación un chacharero

gana mucha opinión y más dinero,

pues el vulgo, pendiente de sus labios,

más quiere a un Charlatán que a veinte sabios.

Por esta conveniencia

los hay el día de hoy en toda ciencia

que ocupan, igualmente acreditados,