ocultando a la espalda
las llaves del granero:
—¡Yo prestar lo que gano
con un trabajo inmenso!
Dime, pues, holgazana:
¿Qué has hecho en el buen tiempo?
—Yo —dijo la Cigarra—,
a todo pasajero
cantaba alegremente
sin cesar ni un momento.
ocultando a la espalda
las llaves del granero:
—¡Yo prestar lo que gano
con un trabajo inmenso!
Dime, pues, holgazana:
¿Qué has hecho en el buen tiempo?
—Yo —dijo la Cigarra—,
a todo pasajero
cantaba alegremente
sin cesar ni un momento.