como por tacha afrentosa:
—Vos no sois que una purista.
Y ella dijo: —¡A mucha honra!—
¡Vaya, que los Loros son
lo mismo que las personas!
LA CAMPANA Y EL ESQUILÓN
En cierta catedral una Campana había
que sólo se tocaba algún solemne día.
Con el más recio són, con pausado compás,
cuatro golpes o tres solía dar no más.