PEDRO DE SALAS

Siglo XVII.

EL RATÓN DEL CAMPO Y EL CORTESANO[10]

A un ratón cortesano otro salvaje

dió rústico hospedaje. En parca mesa

su pobreza profesa; aunque arrastrados,

sus más ricos bocados le franquea:

desechos de la aldea, cualque orujo

y mijo allí le trujo. El mejor plato