Estaba un pollino cerca

y tuvo envidia del perro,

y de la misma manera

quiso halagar a su amo,

y poniéndose en dos piernas

le derribó una quijada.

Saca tú la consecuencia.

(Lorenzo me llamo, jornada 3.ª)

AFEITAR POR AMOR DE DIOS

De limosna y sin dinero