las paredes y los techos,
y veréis qué bueno queda.
A que el amigo, risueño
dijo: —¡Bueno quedará!,
mas si le pintáis primero,
y le blanqueáis después,
quedará mucho más bueno.
(Los dos amantes del cielo, jornada 1.ª, escena IV.)
LA LIBERALIDAD
Pobre y miserable un día