y salió a echarla en camisa,
pero dióle tanta risa
que reventó la postema.
El médico que la vió,
para que el mozo la agarre
le dijo a la mula: —¡Arre!
Y él dijo al médico: —¡Jo!
Señor doctor, yo he quedado
absorto del caso y mudo;
la postema, que él no pudo,