hijo, de tres que tenía:

—Vámonos del reino luego,

que en gran peligro estoy yo.

El mozo le preguntó

la causa, turbado y ciego;

Y respondióle: —Ha sabido

el Rey que yo sé más que él;

[y el alto no sufre a aquel

que en algo le haya excedido.]

(El perro del hortelano, acto 1.º, escena XVII.)