se mostraba siempre frío.
Cierto día fué acusado
de un horroroso homicidio,
y se hallaba con el alma
como quien dice en un hilo,
aunque era el hombre inocente
de tan bárbaro delito.
—Amigos míos, me acusan
de un asesinato —dijo—,
y el juez, según me han contado,