de un pintor imaginario.
Y así en ello resumido,
hizo al punto su viaje,
mudado el divino traje,
para no ser conocido,
sin mirar cuán fácil es,
al escarbar la gallina,
descubrir la aguda espina
que le lastima los pies.
Vido llena la oficina
de un pintor imaginario.
Y así en ello resumido,
hizo al punto su viaje,
mudado el divino traje,
para no ser conocido,
sin mirar cuán fácil es,
al escarbar la gallina,
descubrir la aguda espina
que le lastima los pies.
Vido llena la oficina