convidol’ a yantar e diole una faba.
Estaba en mesa pobre buen gesto e buena cara,
con la poca vianda buena voluntad para,
a los pobres manjares el placer los repara;
pagos’ del buen talante mur de Guadalajara.
La su yantar comida, el manjar acabado,
convidó el de la villa al mur de Monferrado
que el martes quisiese ir ver el su mercado,
e como él fué suyo, fuese él su convidado.
Fué con él a su casa e diol’ mucho de queso,