solaz con yantar buena todos los homes ablanda.
Do comían e folgaban, en medio de su yantar,
la puerta del palacio comenzó a sonar;
abríala su señora, dentro quería entrar.
Los mures, con el miedo, fuxieron al andar.
Mur de Guadalajara entró en su forado;
el huésped acá e allá fuía deserrado,
non tenía lugar cierto do fuese amparado,
estovo a lo escuro a la pared arrimado.
Cerrada ya la puerta e pasado el temor,