La mejor salud del mundo

gozaba siempre el primero,

estando de enero a enero

débil y enteco el segundo.

—¿Por qué —el tragón dijo un día—,

comiendo yo mucho más

tú mucho más gordo estás?

No lo comprendo, a fe mía.

—Es —le replicó el frugal—

y muy presente lo ten,