Allí, con reserva poca,
le corría todo entero
la turba intrépida y loca,
y hallábale un agujero
que tuvo el jaco en la boca.
Y tal la disposición
fué del tal, que por afuera
sufría la introducción
de un pajarillo cualquiera
del tamaño de un gorrión.
Allí, con reserva poca,
le corría todo entero
la turba intrépida y loca,
y hallábale un agujero
que tuvo el jaco en la boca.
Y tal la disposición
fué del tal, que por afuera
sufría la introducción
de un pajarillo cualquiera
del tamaño de un gorrión.