préstelas de buena gana
el honrado jornalero.
—Nada me sobra, en verdad;
una hija tengo y un hijo
y mujer —el hombre dijo—,
mas no le hace: bien, tomad.
Y con buen talante y fe
la rebanada partió
Basilio; la recibió
la encantadora y se fué.
préstelas de buena gana
el honrado jornalero.
—Nada me sobra, en verdad;
una hija tengo y un hijo
y mujer —el hombre dijo—,
mas no le hace: bien, tomad.
Y con buen talante y fe
la rebanada partió
Basilio; la recibió
la encantadora y se fué.