Sebastián

¡Eso va bueno! ¡Eso va bueno! ¡Anda con ella, que se derrite en tus brazos! ¡Ahí le tienes, muchacha, ahí le tienes, que ya no es hombre ni na! ¡Bien por la gracia y los movimientos!

Severiana

¡Cállate, Sebastián, que pareces un chiquillo!...

Mariquita

¡Qué buen humor!...

Sebastián

(Sin hacer caso.) Ahí las tenéis, ahí las tenéis. Andad con ellas, que esto ya es la mar salá. (Se acaba el baile y todos aplauden. Teresa y Candelaria se separan de los horteras y cogidas del brazo se pasean.)

Severiana

Este, si le dejaran, se pondría a bailar ahí en medio.