Inspector
Vamos, señores, esto ya se acabó. ¿Qué hacen ustedes aquí? (Al público, que está allí aglomerado.) A bailar. A ver, que toquen.
Mariquita
Pero, ¿ha visto usted?
Severiana
¡Calle usted, por Dios, doña Mariquita! Mi marido es el paño de lágrimas de todo el mundo.
(Empieza otro baile. Óyese dentro de la tienda de comercio un gran ruido y los gritos de don Hilarión, que sale en seguida dando trompicones, perseguido por Julián. Nueva confusión, gritos y silbidos.)
Hilarión
¡Socorro, que me mata!
Julián