El rebaño del árabe se pierde

Entre las vastas ruinas

Que cubren tus llanuras, oh Cartago;

Mientras que en las vecinas

Costas de Italia, con el propio estrago,

Tu egregia vencedora,

La Reina de las águilas latinas,

Sola, entre tumbas profanadas llora.


Envuelta en el sudario