—En la indecisa
Vaguedad del espíritu: en la calma
De la conciencia justa:
Del débil niño en la infantil sonrisa;
En los deliquios lánguidos del alma;
Del corazón en la soberbia augusta:
En la ira noble, en el amor materno,
En la ansia no cumplida,
En los hastíos de la humana vida
Y en el místico amor de un bien eterno: