Que imagino ha de ser tarea amarga

Llevar la vida, como inútil carga,

Después de vuestra vida.

XX

Ese plazo fatal, sordo, inflexible,

Miro acercarse con profundo espanto,

Y en dudas grita el corazón sensible:

«Si aplacar al destino es imposible,

¿Para qué amarnos tanto?»

XXI