Quizá aquí hallarás, pues yo me alejo,

Al que todo mi bien quitarme puede;

Que pues el bien le dejo,

No es mucho que lugar también le quede.—

Aquí dio fin a su cantar Salicio,

Y suspirando en el postrero acento,

Soltó de llanto una profunda vena.

Queriendo el monte al grave sentimiento

De aquel dolor en algo ser propicio,

Con la pasada voz retumba y suena.