O con el pensamiento discurría
Por donde no hallaba
Sino memorias llenas de alegría;
Y en este mismo valle, donde agora
Me entristezco y me canso, en el reposo
Estuve ya contento y descansado.
¡Oh bien caduco, vano y presuroso!
Acuérdome durmiendo aquí algún hora,
Que despertando, a Elisa vi a mi lado.
¡Oh miserable hado!