¿Dó está la blanca mano delicada,

Llena de vencimientos y despojos

Que de mí mis sentidos le ofrecían?

Los cabellos que vían

Con gran desprecio al oro,

Como a menor tesoro

¿Adónde están? ¿Adónde el blanco pecho?

¿Dó la columna que el dorado techo

Con presunción graciosa sostenía?

Aquesto todo agora ya se encierra,