Las fieras alimañas,
Los árboles moviese,
Y al son confusamente los trajese;
No pienses que cantado
Sería de mí, hermosa flor de Gnido,
El fiero Marte airado,
A muerte convertido,
De polvo y sangre y de sudor teñido;
Ni aquellos capitanes
En las sublimes ruedas colocados,