¡Ay! despertad, mortales;

mirad con atención en vuestro daño;

¿las almas inmortales

hechas a bien tamaño

podrán vivir de sombra y solo engaño?

¡Ay! levantad los ojos

a aquesta celestial eterna esfera,

burlaréis los antojos

de aquesa lisonjera

vida, con cuanto teme y cuanto espera.