Ven, Austro, que recuerdas los amores,

Aspira por mi huerto,

Y corran tus olores,

Y pacerá el Amado entre las flores.

Oh ninfas de Judea,

En tanto que en las flores y rosales

El ámbar perfumea,

Morá en los arrabales,

Y no queráis tocar nuestros umbrales.

Escóndete, Carillo,