Y el ganado perdí que antes seguía.

Allí me dio su pecho,

Allí me enseñó ciencia muy sabrosa,

Y yo le di de hecho

A mí, sin dejar cosa,

Allí le prometí de ser su esposa.

Mi alma se ha empleado

Y todo mi caudal en su servicio.

Ya no guardo ganado,

Ni ya tengo otro oficio: